jueves, 5 de febrero de 2009

El pensamiento político de Benjamin Constant



La libertad individual lo da todo. Benjamin Constant (1767-1830) compara la libertad de los antiguos con la de los nuevos, la democrática con la constantiniana. Se enfrenta al concepto de libertad de Rousseau. En la antigüedad todos participaban, la comunidad tenía preeminencia de la comunidad frente a los individuos.


El mundo moderno de Constant entiende otra libertad: independencia e individualismo, lo particular, el poder mínimo, que el poder público sea lo más reducido posible a favor de la esfera privada. Sólo así se puede alcanzar la libertad y la felicidad y eso redunda en la felicidad general.


El poder reside en la nación en su conjunto, es indivisible. Ni soberanía nacional ni soberanía delegada, porque ésta puede ser absoluta. Debe ser por tanto, limitada. A Constant le da igual quién gobierne, lo importante es el grado, no su portador.


Constant recurre a dividir el poder en el régimen de monarquía constitucional con el poder neutral. Este poder neutral de la corona es separar el ejecutivo entre el poder real y el poder gubernativo. Para definir su carácter, distingue la auctoritas de la potestas. El poder real es la auctoritas, un poder real sin poder efectivo, exento de responsabilidad. Debe preservar lo existente, no crear. La corona es inviolable e insustituible, el símbolo de continuidad del Estado. La corona nombra al Gobierno y disuelve la cámara baja.


El Gobierno debe poseer tanto la confianza real como la parlamentaria. A medida que divide el poder lo reduce. Constant defiende la división del parlamento en dos cámaras, donde están la mayoría gubernamental y la oposición. Una es la cámara representativa, donde se representan los intereses nacionales y donde deben participar los que tienen buena ilustración y tener interés en la cosa pública, tener tiempo libre y por tanto propiedad.


El derecho de participación es una función, de ahí que sea un sufragio censitario. En esto, los progresistas querían un cuerpo electoral más amplio, con todas o casi todas las capas de la burguesía, frente a la propuesta conservadora, de ceñirlo a la alta burguesía.


Benjamin Constant plantea la carrera judicial para los funcionarios del poder judicial y el juicio por jurados para los delitos de opinión. Constant se opone a la centralización del Estado liberal. Las cuestiones generales deben ser del poder central, las especiales y específicas por los poderes locales. Así, defiende algo distinto al centralismo francés y apoya la existencia de la diferencia y del pluralismo.


El Estado debe garantizar las esferas de los derechos, que según la libertad moderna son cinco: libertad de movimientos, libertad religiosa, libertad de opinión, seguridad jurídica frente a la arbitrariedad y propiedad privada.


Constant no considera a la propiedad como anterior a la sociedad. La propiedad es artificial, una convención social, pero no implica que sea menos sagrada que el resto, porque está vinculada a la vida y a la libertad, y por ello puede tener, no obstante, las mismas limitaciones que el resto, para garantizar la convivencia social.


Constant abre el camino a la democracia, con los caminos de independencia de los poderes, moderación de la corona, descentralización del Estado, necesidad de una oposición leal…


1 comentario:

bitdrain dijo...

Bueno, bueno... que popurrí el señor ese... y que conclusiones :)

Por cierto, no me limite el régimen de libertades, no me la limite que lo único que poseo es la libertad. ¡Fíjese que desgraciado! :)

"Instrúyanse, porque necesitaremos toda vuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitaremos todo vuestro entusiasmo. Organí­cense, porque necesitaremos toda vuestra fuerza".

Antonio Gramsci, Fundador del Partido Comunista Italiano
Se ha producido un error en este gadget.

Bienvenidos

Bienvenidos al Árbol Socialdemócrata, un sencillo blog que pretende dar su pequeña aportación a los ideales del socialismo democrático y de la libertad.

Os invito a leerme, no sólo por afinidad, conformidad a lo escrito o discrepancia, sino para que cada uno cree conciencia propia y ajena. Todos tenemos que contribuir a la libertad, ser una nueva ventana a la esperanza por un mundo mejor.

¡Piensa por tí mismo!

"El pueblo no debería temer a sus gobernantes, son los gobernantes los que deberían de temer al pueblo"

Seguidores

Lo más leído

Archivo del blog

Mi lista de blogs

Socialistas en Red

Blogs de Socialistas en Red

Karl Marx

Karl Marx

Friedrich Engels

Friedrich Engels

Karl Kaustky

Karl Kaustky

Eduard Bernstein

Eduard Bernstein

Antonio Gramsci

Antonio Gramsci

Enrico Berlinguer

Enrico Berlinguer

Pablo Iglesias

Pablo Iglesias

Se habla de

11 M (4) 20 Minutos (5) África (7) Alemania (26) Alexis de Tocqueville (3) Aluche con Zapatero (4) América (5) anarquismo (5) árbol socialdemócrata (101) Asia (8) Austria (3) Azaña (2) Aznar (9) Bélgica (4) berlusconi (36) Bernstein (10) bisexualidad (7) BNG (6) Bolivia (1) Brasil (6) Burke (3) C's (3) Canadá (5) Canarias (2) capitalismo (32) Carme Chachón (1) Cataluña (24) censura (7) Chávez (12) Chile (9) China (13) cine (8) Comunidad de Madrid (91) comunismo (36) conservador (13) Constant (4) constitucionalismo (24) Convergència i Unió (15) COPE (21) corrupción (74) cristianismo (18) Cuba (2) Dani rectifica (3) Debate del Estado de la Nación (7) democracia (190) derecha (196) derechos humanos (23) dictadura (41) Dictadura de Aguirre (12) EA (6) economía (114) educación nacional (24) educación para la ciudadanía (12) El Mundo (18) El País (146) El Periódico de Andorra (1) elecciones (160) elplural (16) Engels (6) ERC (12) España (105) Esperanza Aguirre (85) Estados Unidos (43) ETA (33) Euronews (3) Euskadi (49) eutanasia (3) familia (14) fascismo (23) feminismo (5) Fichte (1) filosofía (3) Foreign Policy (5) Francia (46) Franco (8) fundamentalismo islámico (7) Galicia (14) Gallardón (9) Gobierno (20) Gordon Brown (7) Grecia (8) Hegel (4) heterosexualidad (1) Hispanoamérica (14) historia (104) homofobia (35) homosexualidad (24) I República (2) Ibarra (3) Ibarretxe (8) Iberismo (2) Iglesia Católica (19) II República (15) III República Española (12) Ilustración (3) inmigración (19) Irán (11) Irlanda (3) Islam (10) islamismo (12) Israel (13) italia (53) IU (47) izquierda (275) Izquierda Republicana (3) Japón (1) José Cepeda (6) jóvenes (12) justicia (13) Juventudes Socialistas (28) Kaczynski (5) Kant (4) Karl Marx (16) Kautsky (9) laicidad (3) LaSexta (1) Le Chemin Rouge (1) Le Monde (2) Lenin (6) Ley de Memoria Histórica (3) Ley electoral (12) liberalismo (57) libertad (152) Libertad Digital (15) literatura (13) Locke (3) Losantos (9) Louis Blanc (2) Lula (7) machismo (3) Marruecos (4) marxismo (24) mass media (23) medio ambiente (3) México (1) MinutoDigital (12) monarquía (13) Montesquieu (4) mundo árabe (9) música (13) Na Bai (2) nacionalismo (69) Navarra (8) NPA (2) Obama (28) Oriente Próximo (4) Ortega y Gasset (2) Pablo Iglesias (8) Países Bajos (1) Palestina (11) Parlamento (9) Partido Comunista Francés (2) Partido Laborista británico (14) Partido Socialista Europeo (5) Partido Socialista francés (17) PCE (4) pederastia (2) periodismo (4) Plataforma Avanza (2) PNV (27) pobreza (5) poder ciudadano (44) Polonia (7) Por la Izquierda (2) Portugal (16) PP (158) Presupuestos Generales (6) PRI (1) progresismo (29) prostitución (3) PSM (35) PSOE (165) Público (83) Rajoy (54) Reino Unido (23) relaciones laborales (29) religión (25) republicanismo (42) Rouco Varela (5) Rousseau (4) Royal (10) Rusia (12) sanidad (18) Sarkozy (28) SER (9) Sieyes (3) sistemas de transporte (1) socialismo (245) solidaridad (1) SPD (17) Stuart Mill (2) Suecia (8) teatro (2) Telemadrid (10) televisión (10) teorías (58) terrorismo (54) The Times (2) Tomás Gómez (28) Tradeunionismo (2) trotskismo (6) Trotsky (3) Turquía (5) Unión Europea (80) UPyD (14) Valencia (17) Veltroni (9) Venezuela (16) vídeos (13) violencia (24) xenofobia (9) Zapatero (60)

Manuel Azaña

Manuel Azaña

"Causas de la guerra de España", Manuel Azaña

En nuestros conflictos políticos, la República tiene que ser una solución de término medio, transaccional y la válvula de seguridad contra sus desaciertos es el sufragio universal. Lo que se pierde en unas elecciones, puede recuperarse en otras. Nada duradero se funda sobre la desesperación y la violencia. La República no puede fundarse sobre ningún extremismo. Por el solo hecho de ser extremismo, tendría en contra a las cuatro quintas partes del país.

Enlaza mi blog

Enlaza mi blog


socialdemokraterna

socialdemokraterna
Árbol Socialdemócrata

Últimos comentarios

Lo más leído

Diseñado por Iván Llera empleando la tecnología Blogger